Meetups abiertas · en To Bless
Leer datos, aguantar un no, armar un sistema, ver el dolor del otro antes que tu propia idea: son habilidades, y se practican hasta volverse maestría. Un semillero donde se encuentran quien tiene la idea y quien tiene el capital. Se entra con un café y se sale con gente, no con un folleto.
Tienes la idea
lo que te llevas
Tienes el capital
lo que te llevas
Cómo es una meetup
El formato está pensado para que hable la sala, no el que está adelante. Si sales sin haber dicho nada, algo salió mal.
Arrancamos con una pieza corta y la ronda de siempre: ¿qué viste? Dos personas ven cosas distintas en el mismo minuto de video, y ahí ya empezó el tema.
Una charla corta de la lista de abajo. Sin diapositivas de agencia: casos reales, con lo que salió mal incluido.
Alguien trae su idea y la desarmamos entre todos. Si es de local y de calle, la miramos con datos.
La rueda final. Cada quien dice en una frase qué trae y qué necesita. De ahí salen las conversaciones que siguen afuera.
Los temas
Estos son los ejes de las charlas. No es un temario cerrado ni se dan en orden: cada meetup toma uno y lo discute con casos, con gente que lo vivió y con lo que salió mal. Ninguno es un rasgo con el que se nace — por eso se pueden entrenar.
Varios de estos temas vienen de la literatura y no de un manual de negocios, porque lo que describen es viejo y la gente lo reconoce más rápido en una historia que en una lámina. De ahí sale también la forma del semillero.
La ruta
No es un adorno literario: es el orden del semillero. Dantès no entró al Castillo de If siendo nadie y salió millonario por suerte — salió porque adentro se encontró con alguien que le enseñó todo lo que él no sabía, y porque trabajó años en eso. Esa es la promesa realista de acá: el encierro incómodo, el maestro, y el tiempo.
Llegas
Con una idea y sin método, o con capital y sin criterio. Así entra todo el mundo, y no hace falta más para empezar.
Dos sesiones de validación
Tu idea se desarma, se contrasta con datos y se vuelve a armar. Es incómodo a propósito: el encierro no es el castigo de la historia, es donde Dantès se forma.
Aprendes de otro rubro
Buscas al que sabe lo que tú no: finanzas, ventas, datos, IA, operación. Sin importar a qué te dediques — justamente por eso.
Una vez al mes
La idea ya validada se presenta en la feria mensual de emprendedores, ante la comunidad y ante quien trae capital. Antes de las dos sesiones no se presenta nada.
Te gradúas
Sales con un negocio que se sostiene, una red que no tenías y método propio. El tesoro de la novela no era la isla: era lo que aprendió adentro.
El abate Faria es la parte que más se salta la gente. Faria no le enseñó a Dantès a ser mejor marinero: le enseñó idiomas, matemática, historia, química — todo lo que no era su oficio. Por eso acá se aprende de gente de otro rubro que el tuyo, y no de un gurú de tu mismo negocio repitiéndote lo que ya sabes.
Dónde y cuándo
La sede la pone un coworking de la ciudad, no nosotros: hacen eso todos los días y lo hacen mejor. Es el mismo criterio con el que se arman todos los proyectos de Attitude.
Entrar
Escribes por WhatsApp diciendo con qué llegas, y te avisamos cuando haya fecha. Contesta una persona, no un bot.
La traes, la desarmamos, y sales sabiendo qué te falta para que sea un negocio.
escribir por WhatsApp →Vienes a ver ideas del Táchira y a conocer a la gente que está detrás de ellas.
escribir por WhatsApp →Sin idea y sin capital. Es la puerta más honesta de las tres y también vale.
escribir por WhatsApp →Preguntas
Un ciclo de meetups abiertas en San Cristóbal, Táchira, para conectar a emprendedores que buscan inversión con inversionistas que quieren emprender, y para validar ideas de negocio antes de poner dinero.
No cobramos entrada. El costo es consumir un café en To Bless, la comunidad que nos presta sus instalaciones: nos prestan la casa, y lo mínimo es dejar algo en ella. No hay que ser miembro de nada para entrar.
En To Bless, el coworking de la Avenida Ferrero Tamayo, en San Cristóbal.
De lo que se entrena: sesgos, ego, miedo al rechazo, pensamiento estratégico y sistemas, IA aplicada a negocios y automatización, y casos reales con lo que salió mal incluido.
No. Hay tres puertas: traes una idea, traes capital, o vienes a aprender y conocer gente. Las tres son válidas.
Después de dos sesiones de validación, la idea se presenta en la feria mensual de emprendedores, ante la comunidad y ante quien está buscando dónde invertir. Antes de esas dos sesiones no se presenta nada.
Un encuentro una vez al mes en San Cristóbal donde los emprendedores que ya pasaron por las dos sesiones de validación presentan su negocio a la comunidad y a posibles inversionistas.
El pitch se arma a mano: tizas, colores y papel bond, sin diapositivas. El grupo rota alrededor de cada idea dejando preguntas y sugerencias, y se apoya en el chat de emprendimiento para ordenar el negocio. La sesión cierra con un accionable de calle: salir a buscar datos —en la calle o en fuentes de estadística— para responder cuatro preguntas. ¿Es un buen momento? ¿El mercado está listo? ¿Es legal? ¿Puedes conseguir al menos un interesado para la próxima sesión?
Se hace la demo del proyecto con lo que se trajo de la calle, y luego el ejercicio de escala: cómo se ve la misma idea con 100.000 dólares y cómo se ve con 1.000 bolívares. La sesión termina con el pitch final, que es el que se lleva a la feria mensual.
La metodología de las dos sesiones está en construcción. Lo de arriba es como se está probando hoy, no un programa cerrado: si una dinámica no funciona en la sala, se cambia y esta página cambia con ella.
Honestidad